Nunca olvidaremos la Expedición Malaspina

12 de enero. ¡Tierra a la vista! La primera etapa de la Expedición Malaspina llega a su fin y la enviada especial de QUO termina su labor. En la revista no podemos más que agradecer de corazón la invitación en EXCLUSIVA por parte del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Y por supuesto a Almuden M. Castro, que se brindó en pocas horas a reemplazar a nuestra querida Pampa García Molina. Gracias a Amazings.es por “prestarnos” a ambas.

“Finalizan los trabajos oceanográficos correspondientes a la primera etapa de la Expedición Malaspina”. Una voz anónima anuncia la buena nueva por megafonía y es seguida por un aplauso y varios vítores. Las maniobras (que no el trabajo) de la expedición han finalizado. Hasta el día 17, cuando el Hespérides salga de Río hacia ciudad del cabo con una nueva tripulación, no se darán más rosetas, ni botellones, ni redes de ningún tipo. Mientras tanto, en cubierta, las olas chocan contra el buque. Será porque, de fondo, en mi ordenador, estaba sonando Júpiter de Gustav Holst, pero toda la escena me pareció bastante épica y un poquito nostálgica, como todas las despedidas largas. Ahora sí: la expedición se está acabando. Nos quedan 24 horas a bordo, y descontando…

Lo que sí hemos percibido todos, durante el día de hoy, ha sido el movimiento creciente del barco debido a una nueva borrasca que estamos atravesando. Por una suerte de casualidad literaria, nuestro viaje acaba como empezó: sin poder salir a la cubierta, entre el ruido de los portazos y la gente agarrándose a los pasamanos de las paredes. De alguna forma, parece que debemos atravesar las turbulencias que nos trajeron hasta aquí para volver a la realidad: como en las películas de ciencia ficción, cuando el protagonista traspasa un portal a otra dimensión, o participa en un lanzamiento espacial. Al otro lado de este túnel confuso, otra vez la tierra firme, los paseos por el parque, las ganas que tengo de ir al cine…

Sin embargo, no todo es igual que hace 28 días. Para empezar, yo estoy más morena y soy capaz de sobrellevar la marejada en una digna verticalidad. En general, todos hemos superado nuestra adicción a la biodramina y, aunque con algunos moratones, hemos desarrollado un sentido del equilibrio envidiable.

Pero, además, dejamos tras nosotros mucho trabajo hecho: durante este leg, cada cual ha aprendido a perfeccionar su rutina, solventando los problemas del día a día. Gracias a ello, se han mejorado los protocolos que facilitarán el trabajo de los futuros relevos. Se han recogido miles de muestras para la Colección Malaspina catalogadas en una base de datos ya establecida. Hemos largado boyas y rosetas, muestreado miles de litros de agua, capturado zooplancton, algas y bacterias, y elaborado perfiles que servirán para mejorar nuestro conocimiento de los océanos.

Por otra parte, las maletas que ahora rehacemos difieren ligeramente de las que en su día empaquetamos. A mí me faltan el bote de champú, el regalo que le hice a mi amigo invisible y unos pantalones que di por perdidos, entre una masa de harina y huevo, el día de mi bautizo ecuatorial. También echo de menos mi medio kilo de chocolate (ahora sé que debería haber traído 2 kilos) y de más, todos los forros polares que empaqueté pensando que “altamar” era sinónimo de “pasar mucho frío”. En cambio, me llevo un ordenador con 20 GB de nuevas fotos, un diploma de “dama instruida”, todo un nuevo vocabulario de jerga marinera y mil anécdotas con las que entretener (y, si me dejan, aburrir) a mis allegados cuando regrese a España.

Pero, sobre todo, me llevo una agenda llena nombres nuevos e interesantes. A bordo he conocido científicos, estudiantes, marineros e investigadores… viajeros insaciables todos. Gente inteligente y trabajadora, gracias a la cual hoy sé un poquito más sobre los océanos y muchos más sobre todo lo que desconozco de ellos. Gracias a todos ellos, he podido disfrutar de esta experiencia inolvidable, llena de anécdotas, villancicos, palomitas y risas compartidas. Aún nos quedan juntos algunos días en Río. Sólo espero que a la vuelta y en algún otro momento, nos podamos volver a encontrar. Quién sabe, quizás para viajar hasta Rusia en moto, o haciendo acampada en la selva amazónica…

PD/
¡Tierra a la vista! Acabamos de ver Cabo Frío por estribor.


13 Comentarios

  1. Hasta siempre, has dejado el nivel muy alto y espero que tu sucesor/a nos siga emocionando tanto como tu.
    Un besote y ojo con las caipirinhas

    Comentario por Pilar G. — 13 enero, 2011 @ 14:50

  2. Pues ahora relájate, descansa y disfruta de Brasil ¡Feliz regreso!

    Comentario por José Antonio Peñas — 13 enero, 2011 @ 18:10

  3. Apasionante…una envidia sana que me has dado…¡buen trabajo! Me ha encantado.
    ¡Feliz regreso!

    Comentario por Beatriz — 13 enero, 2011 @ 23:17

  4. Hola. A parte de la envidia que me das únicamente incorporar un “palabro” náutico que se te ha escapado en esta crónica.
    Los barcos no tienen paredes, tienen mamparos.

    Suerte :-)

    Comentario por Marino — 14 enero, 2011 @ 12:07

  5. Felicidades Almu, gran trabajo, ha sido muy emocionante seguir tus historias dia tras dia
    Un beso enorme

    Comentario por Victoria — 14 enero, 2011 @ 19:39

  6. Enhorabuena,has hecho un trabajo magnifico ,espero que sigais asi todo el tiempo ,para enterarnos de las miles de historias,que pasan en esatravesia.Espero que tu proxima compañera sea como tu y nos acerque a la dotacion ,cientifivos ,y atodos en general SUERTE;EN BRASIL

    Comentario por pilar — 14 enero, 2011 @ 20:35

  7. Grandes crónicas, se nota que has disfrutado. A ver si hacemos una quedada y nos cuentas esas 1000 y una anécdotas que te habrán pasado ;-)

    Comentario por Maikelnai — 15 enero, 2011 @ 14:54

  8. Grandes cronicas k nos acercaban un poco mas a la vida a bordo, asi k gracias por todas ellas y k tu siguiente aventura te de tambien tan bueno momentos
    eso si, las novatadas del ecuador te tocaran hacerlas a ti!!!!!!!!
    pasadlo bien en Brasil y buen viaje de vuelta

    musutsus

    Comentario por leyre — 16 enero, 2011 @ 20:08

  9. ¡Enhorabuena! y gracias por mantenernos tan informados. No sé si as vivido otras aventuras similares, pero seguro que esta no la olvidarás jamás.
    Media docenita de “hespérides” tendría que tener este país para cientificos de renombre y para recien titulados, entonces otro gallo nos cantaría.

    Comentario por Mariano — 17 enero, 2011 @ 10:13

  10. has vivido!!!

    Comentario por Mariano — 17 enero, 2011 @ 10:15

  11. Increible la experiencia que hjas vivido e increible como nos la has hecho llegar mi mas sincera enhorabuena¡¡¡¡

    Comentario por ManuelMalta — 18 enero, 2011 @ 11:20

  12. Enhorabuena buen trabajo, ahora que le has pillado el rollo a esto del mar a prepararse para la próxima Barcelona World Race

    Un saludo.

    Comentario por Javier Caballero Blanca — 19 enero, 2011 @ 12:04

  13. Muchas gracias Almudena. Un placer haber podido disfrutar la aventura del Hespérides gracias a tus crónicas.
    Seguro que ahora también eres una enamorada del mar. Tienes que probar a hacer una travesía a vela.
    Espero el mal de tierra no sea muy fuerte a la vuelta al mundo terrenal.

    Comentario por Pedro Carmena — 19 enero, 2011 @ 20:30

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