Bombas de talento a punto de explotar en Lindau
23 científicos que han ganado el Premio Nobel de Medicina y Fisiología o el de Química reunidos en una isla de tan solo 35.000 habitantes situada en el lago Constanza (Alemania). 23 bestias de la ciencia dando paseos por las calles de la minúscula isla europea.
Es la fascinante imagen que estoy viviendo estos días en el reunión anual de premios Nobel de Lindau. Comenzó el 26 de junio y finalizará el 1 de julio. Es una reunión con solera. La primera se convocó en 1951. Esta es la 61ª, y aún así, la expectación cada año es mayor. En esta ocasión, no es de extrañar, teniendo en cuenta que la ceremonial inaugural contaba con un invitado más estrella aún que los nobeles, el cofundador de Microsoft, Bill Gates.
Algunos de los nobeles asistentes de este año son el virólogo Harald zur Haussen, premiado en 2008 por demostrar la relación entre la infección por el virus del papiloma humano y el cáncer de cuello de útero; el químico japonés Ei-ichi Negishi, que recibió el codiciado galardón en 2010 por el desarrollo de la reacción química que favorece mediante paladio los enlaces entre carbonos, una herramienta extremadamente útil para sintetizar moléculas orgánicas muy grandes, como las que están presentes en la naturaleza; o Harold Walter Kroto, el descubridor de los fulerenos, los compuestos de carbono que tienen forma de balón.
Con la veintena de eminencias de la ciencia se están relacionando en diversos encuentros, charlas y mesas redondas 566 jóvenes investigadores de 77 países diferentes. Entre ellos hay una decena de españoles seleccionados por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas entre los 20.000 que lo solicitaron.
Estas mentes ávidas de inspiración acuden a las conferencias que se suceden por las mañana y por la tarde a las mesas de discusión donde los investigadores de distintas áreas, jóvenes y veteranos, intercambian impresiones e ideas. A lo mejor en uno de estos encuentros de intercambio de ideas nace el germen de un nuevo invento revolucionario. Una simple conversación entre dos científicos sobre sus trabajos puede mover el resorte que encienda la luz de una idea genial. A lo mejor ya ha sucedido… y si no aún hay tiempo hasta el viernes.

CÓCTEL DE CIENCIAS
Que suerte América poder estar ahí.
Comentario por Una Valenzuelera — 29 junio, 2011 @ 7:53
¡¡América, qué lujazo!!
Has sido seleccionada de entre 20.000, sólo 10, ¿tienes mucha suerte o es que eres muy inteligente?
Comentario por Sonia — 29 junio, 2011 @ 17:16
El comentario anterior lo he escrito yo también.
¡Nos tienes que contar… cómo fue la experiencia, si conociste a Bill Gates, si has conocido a otros investigadores como tú….!
Comentario por Sonia Thomas — 29 junio, 2011 @ 17:19
Echo de menos al Buscador.América enhorabuena,eres una máquina.Un saludo.
Comentario por Ana Blanco — 30 junio, 2011 @ 21:13
Enhorabuena, América. Saludos.
Comentario por Francisco Javier Martín — 1 julio, 2011 @ 12:53
Señorita Sonia, Así como es de bella la señorita Valenzuela así es de inteligente, es decir: INTELIGENTISIMA.
Comentario por Yunni — 12 julio, 2011 @ 15:32